lunes, 11 de junio de 2018

Carrillo Montijo, Anarely


En muchas ocasiones podemos creer que el trabajo de un interventor educativo no tiene nada que ver con los derechos humanos; pero si nos ponemos a analizar cada una de estas creencias nos podemos dar cuenta que sin duda alguna hay mucha relación entre ellas. A continuación, hablaremos un poco de esta relación y la importancia que tienen cada uno.

El simple hecho de nacer y pertenecer a una sociedad humana, nos da libertades y derechos que deben ser respetados por todas las personas en el mundo y lamentablemente en ocasiones estos no son practicados con igualdad. Básicamente los derechos, son derecho a la libertad, a la seguridad, a la vida, a la no discriminación de todo tipo, entre otros y como ya sabemos, estos son universales, en otras palabras, no tienen nombre ni sexo en específico por lo tanto independientemente del lugar en el mundo donde nos encontremos deben hacerse valer. Y ahí es donde nos preguntamos ¿quién o quiénes son las personas que deben encargarse de esto? A lo que bien podemos responder que el trabajo que puede hacer un interventor educativo es el mejor perfil para hacerlo.

Si nos ponemos analizar esto nos daremos cuenta que el perfil de un interventor educativo es uno de los mejores para poder desarrollar este papel, ya que si recordamos el objetivo principal de un interventor es intervenir en problémicas sociales y educativas que trasciende los límites de la escuela y es capaz de introducirse en otros ámbitos para plantear soluciones a los problemas provenientes de los campos de intervención a través de la propuesta y puesta en práctica de sus conocimientos y competencias.

Si fusionamos un interventor educativo en la práctica de los derechos humanos creo que se podrán obtener grandes cosas para la sociedad como tal y para el desarrollo y puesta en práctica de los derechos humanos, puesto que el interventor podría generar nuevas propuestas de cómo implementar los derechos humanos de una forma tan sutil y práctica que podrían empezar a formar parte de nuestras vidas diarias y no sólo en un porcentaje de la población, si no en la gran mayoría, ayudando así a crear una mejor sociedad en el mundo. Si esto se implementara, creo que podríamos mirar una sociedad más humanista, más considerada, generosa, solidaria y con un muy bajo índice de injusticias, muertes, pobreza etc.

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